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Victorias sobre el cáncer

Cuatro personas comparten su máximo "¡Ajá!" Momentos como científicos del cáncer

Oncology

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Human lung bronchioalveolar carcinoma cell

Este artículo, escrito por Ginny Graves, se publicó por primera vez en jnj.com.

El cáncer es una de las batallas más grandes de la salud contra la que luchan los científicos. Y no es solo una escaramuza épica. Una enfermedad como el cáncer solamente puede tener numerosos subtipos, por lo tanto, hablamos de muchas batallas contra las cuales se pelea, en muchos frentes diferentes.

Es por eso que los cientos de científicos que trabajan para Janssen Oncology en todo el mundo concentran su investigación sobre tres formas de cáncer que necesitan nuevos tratamientos de forma urgente: cáncer de próstata, hematológico y de pulmón. Esta forma, sus innovaciones y colaboraciones tienen el potencial de impactar más que si estudiaran muchas enfermedades al mismo tiempo.

Además, cuando se trata de la investigación del cáncer, aún pequeños descubrimientos podrían, algún día, convertirse en futuros más saludables para una incontable cantidad de personas que padecen estas enfermedades mortales. Llámelos momentos "¡Ajá!" o "¡Eureka!", pero se trata de esa experiencia reveladora cuando descubre que ha conseguido algo asombroso.

Aquí, cuatro oncólogos comparten algunos momentos "¡Ajá!" cruciales de sus carreras en Janssen; las epifanías que ayudan a cambiar el juego cuando se trata del tratamiento del cáncer.

"Es posible que hayamos descubierto una nueva forma de ayudar a tratar un tipo raro de cáncer".

Jennifer Yang

Director General, Shanghai Discovery Center
Shanghái, China

"El linfoma de células NK/T es un tipo de cáncer raro y muy agresivo que con frecuencia afecta a la nariz y el seno y, por razones que aún no comprendemos, tiene mayor prevalencia en las poblaciones asiáticas". "Si la enfermedad se descubre temprano, a menudo es tratable. Pero si el paciente recae después del tratamiento de primera línea, el primero, el mejor tratamiento disponible para una enfermedad, no contamos con terapias efectivas para este. Esta enfermedad puede ser tan agresiva que la expectativa de vida para estos pacientes es solamente de algunos meses.

En otras palabras, es fundamental contar con un medicamento que pueda ayudar a estos pacientes; recientemente, nuestro equipo se dio cuenta de que ya existía un medicamento en el mercado que podría servir para esto.

Jennifer Yang, Director General, Shanghai Discovery Center, Shanghái, China

Hemos descubierto que ese medicamento puede disminuir la población de algunos tipos de células relacionadas con el cáncer que estábamos tratando, por eso creemos que también puede funcionar para nuestros pacientes.

Si solo el 10 por ciento o menos de las muestras del paciente expresaron el marcador de superficie necesario para que el medicamento funcione, podría ser un desafío realizar un ensayo clínico. Afortunadamente, descubrimos que la mayoría de sus muestras, más del 80%, indicaron una sólida expresión de estos marcadores en sus superficies celulares.

Este fue un gran momento para nuestro equipo porque significa que existe la posibilidad de que este medicamento ayude a los pacientes con linfoma NK/T. Acabamos de finalizar un protocolo para un ensayo clínico y el primer paciente podrá inscribirse en los próximos meses.

He visto pacientes con linfoma NK/T en el hospital luchando por sus vidas todos los días, por eso, si podemos hacer algo para ayudarlos, sería increíblemente gratificante".

"Es posible que mi equipo haya conseguido un mejor sistema para
identificar pacientes con gran riesgo de cáncer de próstata".

Deborah Ricci

Director General, Oncology Translational Research
Spring House, Pensilvania

"La comunidad médica ha luchado por mucho tiempo contra un problema del cáncer de próstata: cómo determinar de forma precisa un cáncer de alto riesgo a partir de una enfermedad de riesgo bajo o intermedio. La forma en que lo hemos hecho durante años es mediante la observación de las características o los rasgos clínicos del tumor de un paciente, pero ese enfoque no siempre es preciso.

Una cantidad de pacientes pertenecientes a la categoría de alto riesgo, en realidad, padecen una enfermedad de bajo riesgo y, como están mal clasificados, terminan experimentando cirugías y tratamientos innecesarios. Al mismo tiempo, algunos pacientes que padecen una enfermedad de alto riesgo se colocan en la categoría de bajo riesgo y, como resultado, no reciben un tratamiento lo suficientemente agresivo, por lo que el cáncer tiene tiempo para hacer metástasis. Por lo tanto, existe una necesidad real de encontrar mejores formas para determinar el nivel de riesgo de cada paciente.

Deborah Ricci (centro), Director General, Oncology Translational Research, Spring House, Pensilvania

En los últimos años, salieron a la luz una cantidad de enfoques diferentes que se concentran en observar la composición molecular de un tumor, en lugar de las características clínicas. Por lo tanto, se creó un estudio para analizar si estos clasificadores moleculares podrían ser mejores a la hora de identificar tumores de próstata de alto riesgo. Descubrimos uno en particular que puede volver a clasificar alrededor del 40 por ciento de los tumores como de alto riesgo, que el método clínico considera de riesgo intermedio y aproximadamente, el 60 por ciento de los tumores denominados de alto riesgo como de riesgo intermedio.

Este fue un momento emocionante porque nos podría brindar mejor información sobre cómo identificar pacientes de alto riesgo para un tratamiento más agresivo. Así que el próximo paso es comenzar a utilizar el sistema de clasificación molecular en ensayos clínicos. Esperamos que, algún día, esto pueda sustituir el sistema de clasificación clínica y, si esto ocurre, tenga la posibilidad de salvar más vidas. En los Estados Unidos, alrededor de 27.000 hombres mueren de cáncer de próstata por año. Si podemos ayudar a reducir esa cifra, sería impresionante. Por eso estamos luchando".

"Nuestra investigación podría conducir a un tratamiento novedoso de inmunoterapia para el linfoma".

Ulrike Philippar

Subdirector Científico, Heme Discovery
Beerse, Bélgica

“Se estima que en el año 2016 20.000 personas morirán de linfoma en los Estados Unidos. En la actualidad, hay tratamientos exitosos de base inmunológica que son efectivos para aproximadamente el 50 por ciento de los pacientes. Estas terapias se basan en las células T, un tipo de célula inmunitaria que ataca y mata a las células cancerígenas. Pero igual, existe un alto porcentaje de pacientes que no responden a ese enfoque.

En nuestro laboratorio, hemos tratado de emplear otro tipo de célula inmunitaria que utilice un mecanismo de acción diferente a las células T y, finalmente, dimos con uno que parecía prometedor. Necesitábamos analizarlo en ratones de laboratorio con sistemas inmunitarios humanos en vez de los propios; un tipo de modelo de ratón que es difícil de crear.

Ulrike Philippar, Subdirector Científico, Heme Discovery, Beerse, Bélgica

Usamos ratones que fueron engendrados sin sistemas inmunitarios propios y, luego, les inyectamos células madre del cordón umbilical humano; el tipo de células madre que genera las células inmunitarias. Una vez que los ratones tenían sistemas inmunitarios humanos en funcionamiento, les inyectábamos células de linfoma humano. Luego, estaba la mayor prueba: ¿responderían a nuestro tratamiento prototipo de inmunoterapia?

La respuesta fue: sí.

Nuestros datos preliminares indicaron que al utilizar este tipo diferente de célula inmunitaria podíamos matar las células cancerígenas. Lo siguiente es repetir los estudios, observar los posibles efectos secundarios y, si las cosas continúan bien, pasamos a los ensayos en seres humanos.

Me siento muy afortunado de estar en este campo en este momento: Existen muchos avances, en particular en inmunoterapia, que tienen la posibilidad de cambiar la vida de las personas. Estos son los tipos de descubrimientos que me motivan a seguir trabajando duro todos los días".

"Descubrimos una forma de reducir los tumores, al mismo tiempo que ahorramos células sanas".

Kathryn Packman

Director General Científico de Tumor Biology
Boston, Massachusetts

 "Los medicamentos para quimioterapia son no específicos: Matan toda célula en división, células sanas como así también aquellas que son cancerígenas. Pero ahora, al observar marcadores moleculares diferentes en las propias células tumorales, encontramos formas de desarrollar tratamientos que afectan solo a las células cancerígenas y eso nos llevó a algunos momentos "¡Ajá!" extraordinarios.

Uno reciente para nuestro equipo ocurrió en el ámbito del cáncer de próstata. Se encontró una proteína denominada antígeno de membrana específica de próstata (PSMA) en altas tasas en células de cáncer de próstata, pero rara vez en células normales. Sabemos que si encontramos una forma de que el sistema inmunitario identifique el PSMA, daríamos con un alto porcentaje de células cancerígenas, pero ha sido algo un poco difícil de realizar.

Kathryn Packman (fila inferior, extremo izquierdo), Director General Científico de Tumor Biology, Boston, Massachusetts

Finalmente, descubrimos un tipo de molécula, conocida como una molécula de redirección CD3, que se rodea de PSMA, como así también de células T que luchan contra el cáncer. Por lo tanto, utilizamos un tratamiento basado en la molécula de redirección CD3 en los ratones de laboratorio y nos entusiasmamos con lo que vimos: en algunos casos, pudimos detener la progresión de tumores; los disolvimos. Cuando observamos los tumores con el microscopio, vimos toneladas de células T y muy pocas células tumorales. Como científico, cuando ves algo como esto, quedas sin palabras.

Este trabajo se realiza solo en modelos preclínicos de ratón, así que no sabemos cómo actuará en las personas, pero estuve trabajando en esta área por más de una década y no hemos visto muchos agentes en modelos de ratón que presenten este tipo de promesa. Esta forma de terapia tiene la precisión de un cuchillo quirúrgico porque ataca las células cancerígenas, pero deja intactas las células sanas.

Si esta molécula funciona en las personas de la misma manera que en los ratones, podría ser un quiebre del paradigma. Tuve amigos que murieron de cáncer, por eso estoy agradecido de tener el privilegio de trabajar en la investigación que un día podría ayudar a otras personas afectadas por estas enfermedades a vivir de forma saludable".