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Progreso, pacientes y pasión: reflexiones en el Día Mundial de la Lucha contra el cáncer

Progreso, pacientes y pasión: reflexiones en el Día Mundial de la Lucha contra el cáncer

 

Progreso, pacientes y pasión: reflexiones en el Día Mundial de la Lucha contra el cáncer

Hace un poco más de una década, el 4 de febrero fue declarado el Día Mundial de la Lucha contra el cáncer en un esfuerzo por generar conciencia y educar sobre el cáncer y fomentar la lucha unificada global contra la enfermedad.  Durante esta época como oncólogo en ejercicio, el progreso que se ha logrado entre los diversos subtipos de cáncer ha sido verdaderamente inimaginable.

Hemos sido testigos de mejoras incomparables en los resultados de los pacientes con el surgimiento de diversas terapias orientadas a las alteraciones genéticas o vías conductoras que permiten el crecimiento de los tumores, junto con terapias que comprometen al sistema inmunitario y permiten su despliegue para combatir el cáncer. 

A pesar de estos enormes avances, la gran mayoría de los pacientes con cáncer en estado avanzado no tienen cura.  De hecho, este día me recuerda claramente a todas las manos que he sostenido y que les he dicho con mi corazón roto “Lo siento”, seguido por una pausa para recomponerme, “Lo siento, pero en realidad no tengo buenas opciones en este momento para el tratamiento de su cáncer”.

También recuerdo de qué manera las clínicas contra el cáncer viven actualmente en un estado de equilibrio conflictivo con una mezcla de sensaciones negativas, como la pena, la aversión, la desesperanza y el enojo, que se equiparan con los sentimientos y las emociones positivas, como la alegría, la risa, la esperanza y, tal vez lo más importante, el amor.

De hecho, estaré eternamente agradecido a los enfermeros, los farmacéuticos, los asistentes médicos y otros miembros de personal de las clínicas que todos los días acompañan a los pacientes en sus recorridos personales, que si los comparara con una montaña rusa sería subestimarlos.  Incluidos en la primera oración de Nuestro Credo, estos son los verdaderos ángeles de la atención médica.

Ello refuerza el motivo por el cual no debemos conformarnos con el éxito actual. Agradezco formar parte del equipo de Oncología de Janssen que trabaja con un enfoque tan dirigido y un esfuerzo implacable para descubrir y desarrollar la próxima generación de tratamientos que cambian paradigmas; terapias que no solo cambiarán la práctica profesional de los oncólogos, sino que esperamos que algún día deriven en la cura. 

La pasión de todos nuestros colegas me permite mantener la esperanza de que, en algún momento de mi vida, el 4 de febrero deje de ser un día para generar conciencia sobre el cáncer, y sea una fecha para celebrar en todo el mundo la verdadera erradicación de la enfermedad.

 

Publicado el 4 de febrero de 2019