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Consejos a profesionales para reducir posibles errores de medicación

Consejos a profesionales para reducir posibles errores de medicación

La falta de comunicación entre médicos, farmacéuticos y enfermeros es causa habitual de errores de medicación. Para reducir al mínimo los errores de medicación provocados por este motivo es importante comprobar la información sobre los medicamentos y eliminar las barreras que obstaculizan la comunicación.

Los profesionales que expiden recetas deben evitar el uso de abreviaturas, incluso para los nombres de los medicamentos, ya que pueden malinterpretarse. Algunos ejemplos de abreviaturas arriesgadas:

µg (microgramo) puede confundirse con “mg” en una receta manuscrita, por lo que debe sustituirse por mcg.

UI (unidades internacionales) se puede confundir por VI; es mejor poner “unidades”.

Escribir 0,5 mg a continuación de una frase puede hacer que se confunda el 0 por una letra y que en su lugar se entienda 5 mg.

Obtener los datos relevantes del historial clínico y demográfico del paciente ayudará a los facultativos a seleccionar los medicamentos, dosis y vías de administración adecuados.

Disponer de información completa sobre el paciente en el momento de extender la receta tendrá como resultado una importante disminución de las reacciones adversas del medicamento susceptibles de prevención.

Escriba las recetas con letra clara y legible, a ser posible en mayúsculas en lugar de utilizar la cursiva.

Aumente los conocimientos de los pacientes utilizando folletos cuando hable con ellos.

Realice un inventario de los medicamentos que toma el paciente. Pida a los pacientes que traigan todas las medicinas que están tomando, incluidos los medicamentos obtenidos sin receta y los recetados por otros facultativos. Acondicione un lugar especial para guardar historiales médicos detallados en gráficos. Proporcionar datos precisos y útiles sobre los medicamentos a todos los profesionales de la atención sanitaria que participan en el proceso de utilización de los mismos reduce el número de reacciones adversas. La información relativa a los medicamentos no sólo debe ser accesible desde varias fuentes, como referencias de medicamentos, formularios, protocolos, escalas de dosificación, etc., sino que dicha información debe ser exacta y estar actualizada.

La formación del personal debe centrarse en temas prioritarios, como: medicamentos nuevos que se estén utilizando en el hospital, medicamentos con los que hay que estar alerta, errores de medicación que se hayan producido tanto interna como externamente y protocolos, políticas y procedimientos relacionados con el uso de los medicamentos.

Sitios web recomendados para obtener más información:

http://psnet.ahrq.gov/

http://www.ahcpr.gov/qual/errorsix.htm

www.fda.gov/drugs/drugsafety/medicationerrors/

http://www.patientsorganizations.org/

http://www.jcipatientsafety.org/

http://www.apsf.net.au

http://www.medsafety.net/

http://www.npsa.nhs.uk/

http://www.ismp.org/

http://www.npsf.org/

http://www.nccmerp.org/