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Leucemia Mieloide Aguda

Leucemia Mieloide Aguda
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¿Qué es la Leucemia Mieloide Aguda (LMA)?

Es un tipo de cáncer de la sangre originado en los mielocitos, las células inmaduras que normalmente se convierten en glóbulos rojos, blancos y plaquetas maduras.

La médula ósea produce demasiados mielocitos inmaduros que no llegan a madurar. Este exceso impide la producción normal de glóbulos rojos y la reducción de la producción de glóbulos blancos y plaquetas.

El término “aguda” hace referencia a que la enfermedad progresa (avanza) de forma rápida.

¿Es frecuente la LMA?

En comparación con el cáncer de mama o el de próstata, la LMA no es habitual. En la Unión Europea se diagnostican entre cinco y ocho casos al año por cada 100.000 habitantes.

La LMA es más habitual con el aumento de la edad, puesto que el número de casos de pacientes en edad avanzada se multiplica por diez.

Síntomas

Los más comunes son:

Fatiga, derivada de la anemia (disminución de la cantidad de glóbulos rojos en la sangre).

Hemorragias o hematomas, derivado de la baja cantidad de plaquetas, que en condiciones normales contribuyen a la interrupción de las hemorragias.

Infecciones, derivadas de la baja cantidad de leucocitos, que en condiciones normales se encargan de la defensa del organismo.

Opciones de tratamiento

Quimioterapia intensiva

Se divide en dos fases:

Quimioterapia de inducción, cuyo objetivo es la eliminación de todas las células leucémicas; suele requerir hospitalización.

Quimioterapia de consolidación, que pretende reducir la posibilidad de volver a sufrir la enfermedad en el futuro. No es tan intensa como la quimioterapia de inducción.

Trasplante alogénico de células madre de la médula ósea

Supone transferir al paciente células madre de la médula ósea de otra persona. El objetivo es que las células del donante reconozcan la leucemia del paciente como extraña y la destruyan.

Quimioterapia no intensiva

En los pacientes mayores y en aquellos que no puedan recibir quimioterapia intensiva existe la posibilidad de otras opciones de tratamiento, menos intensivas, como la quimioterapia a bajas dosis o el uso de nuevos agentes.

Consiste en la administración de factores de crecimiento para mejorar la cantidad de glóbulos rojos, así como trasfusiones.

Cuidado médico de apoyo

Consiste en la administración de factores de crecimiento para mejorar la cantidad de glóbulos rojos, así como trasfusiones.

¿Qué ocurre después del tratamiento?

Se pueden experimentar problemas de sueño, ansiedad o depresión; los pacientes que presentan estos síntomas pueden necesitar apoyo psicológico.

Algunos efectos habituales de la quimioterapia son los trastornos de memoria o la dificultad para concentrarse, pero suelen desaparecer en algunos meses.

Seguimiento médico tras finalizar el tratamiento

Las visitas de seguimiento con el médico incluirán:

Indagación de los síntomas (anamnesis) y exploración física.

Repetición del aspirado de la médula ósea.

Evaluación del hemograma completo cada tres meses.

Evaluación de los efectos adversos de los medicamentos y tratamiento.